miércoles, 5 de mayo de 2010

continuación

Para terminar este comentario, primero que nada agradecer a un blogero de donde lo extraje, se llama Leonardo2 y no entiendo porque no ha vuelto a exribir. Saludos

.... El arte está en disposición de multiplicarse exponencialmente, pero carece de nombre propio. Entre tanto arte no existe un paladín que dirija esta revolución artística. Muchos pintores pero sin una tendencia clara. La economía global infecta el sentido del arte con exorbitantes precios, excediendo el orden lógico y término regular del valor de las obras. La globalización nos sumerge en nuevas expresiones culturales (arte asiático, africano, latinoamericano); nuevos lenguajes con nuevas fusiones. Simbiosis entre tecnología y arte. Mercados repletos de obras, pero sin ordenación en genialidad.
Seguro que este sigloXXI será el más productivo que ha vivido el hombre. Habrá tantas obras de arte que lo difícil será encontrar algo que no lo sea. Se difundirá tanto arte por todos los medios de comunicación que producirá adiciones nuevas. Será tan común que no existirá lugar donde no exista. En la primera década del 2000 se ha declarado la masificación artística global. No obstante habrá genios eneste segundo milenio que logren generar revoluciones en el arte? ¿Existen genios entre los pintores emergentes del nuevo siglo XXI? Nuestra respuesta es claramente SI, no obstante ¿qué genios de la pintura o de las artes surgirá de esta masificación descontrolada?

Las tapatías


martes, 20 de abril de 2010

Tendencias del arte del siglo XXI Segunda parte

Continuamos con el artículo anterior acerca de las tendencias del arte del siglo XXI
"Las últimas reformas realizadas por la comunidad artística tienden a entrar en crisis en sus comienzos, presagiando un empobrecimiento en su genialidad. Es arriesgado pensar que el arte abstracto pudiera estar creando los morfemas de un nuevo estilo de expresión que unificara todas las artes. ¿Será el tiempo nuestra respuesta? El futuro presentará nuestro tiempo como un mero tránsito a una globalización del arte. De momento, somos nosotros los artífices de este momento y no debemos ser nosotros nuestros jueces.
La realidad muestra una situación de transformación, tanto en el plano teórico como en el práctico. El artista no sólo expresa sus sentimientos, tiene que seducir y persuadir al observador que lo que expone, es fascinante, es una obra que merece ser examinada atentamente; cautivar el ánimo del que presencia su creación y atraer la atención para generar estímulos que inciten o produzca una reacción cuando se mira la obra.
El arte es el lenguaje universal del hombre; el hombre se expresa como quiere; el arte es libre por naturaleza; por lo tanto todo es arte. El futuro demostrará que esta época de transición será un generador de grandes obras; pero el presente nos esclaviza dentro de una niebla espesa que no nos deja ver nuestro entorno artístico claramente.
Disponemos de un excedente de obras de arte y sufrimos un déficit de museos y galerías que ubiquen dichas exposiciones. Son muchos los artistas que intentan implantar un unevo estilo, pero no les permiten entrar en los circuitos oficiales que están reservados para unos pocos; se hacen grandes exposiciones colectivas de pintores en las ferias de ciudades cosmopolitas, pero
no permiten que el ciudadano sea el juez que determine el rumbo del arte.
Continuará...